Fue ayer en la noche cuando la oíste por primera vez, pero desde ese momento no habías dejado de tararearla. Era una de esas canciones chingonas, de esas que desde la primera vez que las escuchas se te quedan grabadas por siempre. No alcanzaste apuntar su nombre, pero sabías que era de Fergie.
En lo personal no te gustaba Fergie como solista (bueno, muy probablemente sí) pero esa canción sí valía la pena y merecía ser comprada. Llegas a la tienda de discos (y de películas y de muñequitos de felpa y de golosinas y de no sé que más) y buscas el disco. Sí, ahí estaba, lo tenían, no había problema. Lo agarras y ves su precio: $189 pesos.
Sí, el precio estaba bien, eso es lo que cuestan casi todos. Pero, para ti, era un gasto inútil… No ibas a gastarte $189 varos por una sola canción, ni que fuera un regalo para tu novia. En ese momento había mejores cosas en que invertir esa lana, como, por ejemplo, comprarte de una vez el juego de Guitar Hero 2 o el de Super Mario Strikers: Charged, o para cualquier otra cosa que no fuese una sola canción.
Dejas ahí el CD y regresas a tu casa. Enciendes tu tele (o quizá tu pantalla LCD de 42 pulgadas) y le pones, como casi siempre, en MTV. Justo a tiempo. Estaba saliendo esa rola de nuevo. Al terminar te diste cuenta de que sí valía la pena, y a los tres días te lanzas a comprarlo… Sí, como no. Si estuvieras en otro año (más o menos en el 2000) eso es lo que hubieras hecho. Pero estás en el 2007, y sabes perfectamente que hay varias tiendas (como iTunes o Tarabú.com, por mencionar algunas) de música en Internet, en las que puedes comprar cualquier canción (que tengan, claro está) a un precio muy, muy económico. Y eso es exactamente lo que haces: ingresas a iTunes y te la compras, así de fácil.
Ahora ya puedes escuchar “Glamorous” de Fergie en donde quieras, cuando quieras y como quieras, mientras esperas a que sea 25 de septiembre (sabes perfectamente para qué, es inútil recordártelo). Si tú (como yo y como seguramente muchos otros) eres de los que se ha comprado un disco por una sola canción ya lo sabes, existen tiendas (propiedades de empresas multimillonarias que se han hecho de muchos otros millones gracias a ellas) en las que puedes comprar esa maldita canción por mas o menos lo que cuestan unas sabritas y una coca. Sí, lo sé, no es lo mismo tener una peli, un CD o un libro físicamente que en formato electrónico, lo sé, pero es muuucho más barato (y sin tener que salir de la comodidad de tu casa).
Sin lugar a dudas éste es uno de los medios mediante los cuales las disqueras se pueden recuperar un poco de las pérdidas ocasionadas por la piratería y las descargas ilegales, si no la crees las ya tres billones de canciones bajadas desde iTunes hablan por sí solas. En conclusión: Nunca dejarán de existir cadenas comerciales como Mix-Up o Mr. CD, peeeeeero su principal competencia ya no será ni la piratería ni las descargas ilegales, ni mucho menos los pendejos que en media hora te tienen un disco con tus canciones preferidas por 8 pesos o menos, no, su competencia serán las tiendas de música a través de Internet. Y ya wey, ya, deja de leer esto y ponte a trabajar!!!!
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